Dra. Rosabel Maza

46. Recordar es incluir

Por: Rosabel Maza

El Perú contemporáneo protagonizó veinte años de guerra interna entre fuerzas populares terroristas y el Estado, este grupo buscó su legitimización radical como grupo  social que proponía una lucha emancipadora de derechos liberadores, utilizó formas de tortura, ultraje y devastación de los derechos de personas y sociedad en general. La creación de la Comisión de la Verdad se presenta como una realidad que busca esclarecer los acontecimientos durante el conflicto -dentro del proceso de transición del Estado-   así como la reconciliación de una nación dividida por la violencia.

En este escenario, la CVR busca reinvindicar la desigualdad arraigada en un país dicotómico, denunciar ante las instituciones públicas correspondientes, así como proyectar recomendaciones para futuros gobiernos. El rol de la memoria es trascendental ya que participa como un ente regulador de la verdad que se diluye en medio de episodios de terror y victimización. La memoria busca crear conciencia ante miradas distorsionadas de los eventos reales de la realidad social que vivió el Perú en esos años.  La Comisión de la Verdad y Reconciliación buscaba que el joven ciudadano recordara y fuera consciente de su  propia historia y preservara  las condiciones básicas para el respeto de sus derechos. La CVR busca la verdad y legitimidad de los hechos, así como la valoración y el rescate de la dignidad humana como el valor último, con independencia de circunstancias sociales, los derechos humanos son bienes que portan todos los seres humanos.

Así la vigencia de los derechos humanos en nuestro país crea conciencia absoluta que detrás de este fenómeno de reinvindicación social, de lucha armada, han existido desigualdades sociales que necesitan ser revisadas para que no se permita que la historia se vuelva a repetir.  Intenta a través de la memoria alcanzar el respeto de todo ser humano y la fundamentación de la dignidad de la persona y de los derechos humanos dentro del orden político democrático.  Sustenta que la dignidad humana y la libertad es el valor central y fundamental de los derechos humanos, si no fuera así, carecería el sentido la igualdad.

De la misma manera, Gamio[1] propone que los tiempos de crisis constituyen tiempos de oportunidad.  Los procesos de crisis proponen reformulaciones y oportunidades para crecer, para vernos como sociedad a la luz de nuestra historia, conflictiva, pero también capaz de construir proyectos en común.  Así, la experiencia de la violencia y exclusión son instrumentos de una fuente ético-espiritual para la conversión de creencias e instituciones políticas.  El intento de recordar, trae consigo el de incluir a un grupo humano maltratado por la violencia, pero que al mismo tiempo fue excluido por la misma sociedad que se diferenció de él por su minusvalía. El incluirles dentro del escenario ético y político de reinvindicación propone la tarea titánica de reconciliar al Perú y buscar una mirada conciliadora en su propio tejido social, la búsqueda de integración de los pobladores que hayan sufrido la violencia y abandono así como reafirmación en el cuidado  y resconstrucción de instituciones democráticas.  La memoria busca esclarecer los hechos, identificar la verdad así como la asignación de responsabilidades de aquellos y aquellas instituciones que fallaron en la efectividad de la defensa de sus individuos.

Si los derechos humanos no son reconocidos, falla la expresión jurídica más importante del sistema de valores que inspiran el conjunto de la organización jurídica y política de un Estado. Esa es la búsqueda en la justicia transicional, rescatar la esencia de la democracia constitucional y trabajar  hacia su transición. Si es que no se reparan las instituciones que garanticen la observancia de los derechos humanos y el Estado de Derecho, no se pueden satisfacer las necesidades básicas de los ciudadanos que componen el Perú.  La justicia transicional supone recordar lo sucedido en el marco de un proyecto democrático y liberal de fuerzas que buscan un consenso dentro de un proyecto político social.

Por ello, la sociedad civil tiene un rol predominante en la justicia transicional ya que busca consolidar una democracia constitucional. La regulación de las limitaciones a los derechos humanos sirve para evidenciar la relación inseparable entre derechos  humanos y democracia, por ello una sociedad democrática busca la discrecionalidad del Estado y, que asuma que las necesidades de una sociedad contemplan el garantizar los derechos y garantías a todos los ciudadanos por ser inherentes al ser humano.


[1] Gamio, Gonzalo. Tiempo de memoria. Reflexiones sobre derechos humanos y justicia transicional. Lima. Gráfica Ava SAC . 2009

Rosabel M. Maza / Lima, Perú
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