Dra. Rosabel Maza

12. Miremos el graffiti con menos censura

Por: Anthony Paco & Mag Rosabel Maza (2014)*

Para comenzar con este ensayo explicaremos de qué se trata esta nueva forma de Arte. La R.A.E. lo define como: grafiti (Del it. graffiti, pl. de graffito). m. grafito (letrero o dibujo).Grafito: (Del it. graffito) 1. m. Escrito o dibujo hecho a mano por los antiguos en  los monumentos. 2. m. Letrero o dibujo circunstanciales, de estética peculiar, realizados con aerosoles sobre una pared u otra superficie resistente.  La palabra graffiti era utilizada por arqueólogos para describir a las inscripciones hechas en muros y ruinas romanas o de Pompeya. Data incluso desde los tiempos en el Imperio Romano, siendo costumbre hacer consignas políticas, insultos, dibujos o mensajes sobre muros y columnas.

Por otro lado, el graffiti está asociado con la acción de generar una marca en algún lugar con la finalidad llegar hacer conocido un “tag”, firma por  la cual se identifica un grafitero, o una “crew”, nombre del grupo al cual pertenecen ciertos grafiteros.

Este arte urbano, generalmente de origen clandestino, tiene como escenario la calle; Si vemos a nuestro alrededor, veremos a inescrupulosos artistas que buscan -pequeños a grandes- espacios para estar presentes y expresar opiniones escritas o dibujadas –distorsionadas, abstractas, realistas o figurativas, en las que rescatamos expresiones artísticas ya sea de contenido social, político, religioso o cultural.

Estas pinturas comunican y cuestionan. Cuando hablo de inescrupulosos artistas, intento revelar cuán segregados se encuentran, excluidos personajes que callan en lo público diurno, sin embargo, en el ámbito de la noche, ocultos, revelan y rebelan aquello que podríamos considerar una “intervención” artística, en la que denuncian lo que no pueden hacer a la luz del día, habiéndose creado resistencias a su palabra, a su significante y a su expresión.

Estamos hablando de mensajes explícitos que cuestionan a la cultura, que denuncian, manifiestan y evidencian un sentir. Se dibuja sobre lo privado, aquello que es una pública voz de muchos, una transgresión de un espacio privado que promete ser visto por muchos, simbólicamente soterrado a la opinión pública, sin embargo, subliminalmente subsisten a la mirada de muchos que callan sonrisas ocultas, identificaciones proyectivas, confluencias mudas, cobardías que otros resignificaron en su denuncia e hicieron visible su voz.

Logramos un testimonio de alguien que nos explicó su sentir al  plasmar su arte de esta manera. Nos comenta que existen dos formas de realizar graffiti, describe un  graffiti legal y el ilegal. En el legal uno tiene una visión más decorativa urbana ya que puede ser contratado por diferentes marcas para realizar una “bomba” o un dibujo con los aerosoles. Además para este tipo de graffiti cuentan con más tiempo, así que los dibujos pueden ser más elaborados. Pero al hablar del ilegal es donde resalta toda la pasión de los llamados grafitero” ya que ellos pueden expresar su arte de una forma más vandalista y prohibida.

Esta sensación de realizar algo prohibido es lo que les llama la atención de dicho arte. Entonces podríamos hablar de cierto placer que sienten estas personas ante la censura[2] al realizar sus “bombas” o “tag” en las calles. Si nos remitimos a la teoría, el principio del placer según Freud es lo siguiente: El Ello dirige todos sus esfuerzos a la consecución de las pulsiones, instintos y deseos. Las pulsiones, instintos y deseos crean en el sujeto un estado de tensión que el Ello intenta descargar para volver a la situación de equilibrio anterior a dichos apetitos; el placer es la vivencia que acompaña a la reducción de dicha tensión. De ese modo, Freud defendió que el principio que mueve al ello es un principio hedonista: el principio del placer (afán por obtener placer y evitar el dolor). Para el desarrollo de una mente no neurótica este principio debe ser controlado por el principio de realidad (que Freud sitúa en el Yo). [3]

Para responder a la segunda pregunta, que encontramos al inicio del ensayo, planteamos la siguiente definición: según Tallaferro (2005) la sublimación es el proceso por el cual un instinto abandona su objetivo original, pues, por el principio de realidad, la satisfacción podría originar un displacer. De este modo el instinto elige un nuevo fin. Este desplazamiento de objetivo, ocurrido en la sublimación, es índice de la plasticidad característica del instinto y el resultado de la flojedad de los lazos que unen el instinto con el objetivo. Los instintos desexualizados buscan entonces fines culturales que pueden ser artísticos o científicos.

Podemos decir que la relación del graffiti con la sublimación psicoanalítica es que al realizar este tipo de arte buscan reflejar sus displaceres de dicha forma. Para ejemplificarlo, la persona entrevistada nos refirió que el hecho de sentirse estresado lo llevaba a pintar todas las noches. Esta era la única forma con la cual se podía expresar. Además, el salir con sus amigos a pintar de noche le generaba mucha adrenalina y esas son razones por las cuales afirmaba nunca querer dejar de pintar.

Para responder a la tercera pregunta exponemos primero qué es el inconsciente. Según Tallaferro (2005) el inconsciente es, en su mayor parte, teórico, en el sentido de que nunca ha sido observado directamente. Pero al mismo tiempo es empírico, por el hecho de representar una inferencia imprescindible para explicar, de una manera lógica y sistemática, gran cantidad de observaciones. El estudio de los contenidos del inconsciente permite, por otra parte, explicar y demostrar que los actos mentales y sociales tienen una causa definida, siguen un propósito y son emocionalmente lógicos aun cuando desde un punto de vista intelectual, aparentemente no sea así. Muchos seres humanos hacen graffiti o están en contacto con ello. Los niños, en su mayoría, rayan las paredes de su casa con crayolas, o es común, mientras se está hablando por teléfono, rayar con un bolígrafo una mesa, la pared más cercana, o la cabina pública. Los baños, las sillas del bus y las barandas de metal se han convertido en sitios de diálogo público que permiten una relación íntima con la ciudad y la oportunidad para exponer algo escrito allí: un piropo, la cuenta de los días de servicio militar obligatorio, una promesa, una poesía, un sentimiento expresado por alguien, un fanatismo o una idea. Cabe resaltar que la mayoría de los grafiteros denomina a esta forma de hacer graffiti como graffiti de consiga o de barritas.

Para finalizar, logramos entender los procesos preconscientes e inconscientes que estas personas tienen para la expresión de sus emociones. Intentamos alejar el graffiti de esa mirada delincuencial y, acercarlo a formas lúdicas de expresión, de proyectar un deseo, de romper con aquella censura que calla. Pensamos que el graffiti puede salir de esa censura y represión, puede sublimar la rabia que sienten en países con gobiernos opresores, evidenciar cuestionamientos y descontento en sociedades y regiones que se inundan de conmoción  y revuelta. Si entendemos el graffiti como una revelación y representación de lo social, podemos darle la importancia de un silencio hecho dibujo, una herramienta de expresión que tiene raíces sociales de denuncia y construcción de puentes hacia silencios de poblaciones que buscan legalidad y de pronto, con la aceptación de su mensaje a través de lo diurno, se pueda construir espacios de expresión grafitera más legales y reconocidos. Es un desafío lo que proponemos, pero es al mismo tiempo una integración de una presencia anónima hacia un reconocimiento de su expresión e intervención a través de los tiempos y con una presencia sostenida a través de las culturas.

Fotos extraídas de:

http://goo.gl/z8wA5U

http://p1.trrsf.com/image/fget/cf/619/464/images.terra.com/2013/02/21/tag-reuters.jpg

http://accionashe.blogspot.com/2012/05/proyectos-de-mural-con-jovenes-arte-y.html  (20 abril 2014)

http://www.domestika.org/es/projects/61990-cuba (20 abril 2014)

Bibliografía

  • Tallaferro, A. (2005). Curso Básico de Psicoanálisis. Sublimación. p.108
  • Tallaferro, A. (2005). Curso Básico de Psicoanálisis. El sistema inconsciente. p.54
  • Graffiti Bogotá (2012) Historia.

En:http://www.culturarecreacionydeporte.gov.co/portal/sites/default/files/finaldiagcorto.pdf


[1] RAE siglas de Real Academia Española en:  www.raes.es

[2] La censura es aquella instancia psíquica que impide que emerja en la conciencia un deseo inconsciente y lo hace aparecer bajo una forma disfrazada.  Freud en 1897 habla de la censura política a una carta a Fliess en la reconoce en un diario extranjero en el que aparecían frases tachadas  incluso párrafos en el que el texto se volvía ininteligible.  Luego Freud (1914) en Introducción del narcisismo, identifica a la censura con una conciencia moral,  encontrándola en su segunda tópica a la censura con el superyó, la instancia censuradora del yo.

[3] Diccionario de psicología científica y Filosofía. Principio del Placer. En: http://www.e-torredebabel.com/Psicologia/Vocabulario/Principio-Placer.htm

Rosabel M. Maza / Lima, Perú
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